Las mascotas de mis abuelas
Yo siempre desee tener un perrito, pero como vivo en un lugar chico, no lo puedo cuidar. Por eso les voy a contar una historia de dos perras muy divertidas.
Una se llama Pirucha y le decimos Piru. Vive en la casa de mi abuela Lidia.
Cuando voy a su casa siempre viene desesperadamente a saludarme y me lame la mano. Como verán, es muy cariñosa, siempre juego con ella. Es blanca con manchitas marrones. No tiene raza, me dicen que es raza perro, pero no sé.
La otra es Rebeca y vive en la casa de mi abuela Luisa. Es marrón oscuro. Ella oye el timbre y sale disparatadamente a la puerta y ladra. ¡A mi me asusta mucho!. Entramos a la casa y se sienta en el sillón favorito mío. Es como la reina de la casa porque hace lo que quiere.
Ellas son muy diferentes, pero eso está
bien porque así como las personas somos diferentes, algunos somos bajos y otros altos, algunos gordos y otros flacos, tenemos distinto tamaño, peso y color, también hay diferentes perros y diferentes razas.
Pero yo las quiero a las dos.